Trabajamos con enseñas y cadenas de restauración, retail, servicios, belleza y fitness que gestionan varios establecimientos, propios o franquiciados. El problema no es la marca, es la multiplicación: lo que en un local se arregla hablando, en cuarenta se convierte en un proceso.
En marketing montamos la máquina de lo local: la ficha de Google de cada establecimiento, las reseñas, las campañas por zona y el equilibrio entre la campaña nacional y lo que puede tocar cada unidad sin romper la marca. En tecnología unimos los TPV y los sistemas de cada local para que la central vea ventas, tickets y consumos sin pedir un Excel a nadie.
Y acompañamos la expansión, desde la captación de candidatos hasta el seguimiento de cada apertura.
El cliente no busca la marca, busca el local de su calle. Por eso una cadena se juega mucho en cuarenta fichas de Google que nadie toca y en reseñas que responde quien puede. A la vez, la central necesita comparar unidades con el mismo criterio. Trabajamos los dos planos con las mismas herramientas.